cargando...
Realidadcargando...
Atlanta, Georgia, 4 de septiembre del 2009 - Los CDC publicaron un estudio en el cual se detallan los efectos que la gripe porcina (H1N1) ha tenido en los niños de los Estados Unidos. Los resultados del estudio se publicaron en la edición del 4 de septiembre del 2009, de la publicación de los CDC “Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad”.
Al 8 de agosto del 2009, se han asociado 477 muertes con la infección por el virus de la pandemia de gripe del 2009 A (H1N1) en los Estados Unidos, incluidos 36 niños menores de 18 años. Basados en estudios de brotes de gripe anteriores, los niños menores de 5 años o con ciertas condiciones médicas crónicas están en mayor riesgo de complicaciones y muerte por gripe. El sesenta y siete por ciento de los niños que murieron tenían, por lo menos, una condición médica crónica de alto riesgo. Las condiciones del desarrollo neurológico, tales como retraso del desarrollo, epilepsia y parálisis cerebral, fueron las más frecuentes condiciones médicas crónicas observadas, reportadas en más del 90 por ciento de los niños con una condición médica crónica. Un número de niños también tenían infecciones bacterianas, incluyendo la mayoría de niños mayores de 5 años que no tenían condiciones médicas de alto riesgo. Este hallazgo sugiere que bacterias, en combinación con la gripe H1N1, puede agravar la enfermedad en niños que de otra forma son saludables.
Los CDC aconsejan: Cualquier niño, aún los niños previamente sanos, y especialmente aquellos con condiciones médicas crónicas, pueden tener una enfermedad grave o incluso morir por la pandemia de la gripe A (H1N1) del 2009. Todos los niños entre 6 meses y mayores deben recibir la vacuna para la pandemia de gripe A (H1N1) del 2009 cuando esté disponible, y los niños con alto riesgo de condiciones médicas deben consultar inmediatamente a un médico si desarrollan una enfermedad de gripe.
"De acuerdo con la Junta Asesora Profesional de la Fundación para la Epilepsia, puede haber mayor riesgo de complicaciones serias por la gripe porcina en niños con epilepsia, pero ese riesgo debe equilibrarse con otros factores individuales que deben ser discutidos con el neurólogo del paciente o el pediatra para decidir si debe recibir la vacuna H1N1. En general, la Junta Asesora Profesional de la Fundación está invitando a la comunidad de la epilepsia para que aproveche los recursos disponibles en la página web de la Fundación para la Epilepsia para mantenerse al corriente de las últimas informaciones sobre la H1N1, y que tome las siguientes medidas para ayudar a evitar el contraer o propagar el virus: 1) Cúbrase la nariz o la boca al estornudar; 2) Utilice un pañuelo de papel y tírelo, 3) Lave sus manos frecuentemente, especialmente después de estornudar, 4) Evite el contacto cercano con alguien que está enfermo por un virus; 5) Quédese en casa hasta que la fiebre haya desaparecido, por lo menos un día; 6) Cuando el Gobierno hace recomendaciones sobre quién debe recibir las vacunas contra la gripe H1N1 y gripe regular, actúe como se ha sugerido. "