Inmunizaciones DTP
Cuando ocurre un primer ataque en la infancia, especialmente cuando ocurre después de haber sido inmunizado o vacunado, es fácil suponer que sea una reacción a la vacuna. En la opinión de los profesionales de la Fundación para la Epilepsia, no hay evidencia científica que la inmunización con DPT sea causa de epilepsia o daño cerebral. Los niños frecuentemente desarrollan fiebres después de recibir su vacuna del DPT, y algunas veces estos niños tendrán una convulsión febril breve, que usualmente no es grave.
La infección de tos ferina lleva un alto riesgo de serias complicaciones, hasta la muerte. Esta trágica complicación está ocurriendo con más frecuencia en los países que han descontinuado los programas obligatorios de vacunaciones. Por esta razón, los consejeros científicos de la Fundación para la Epilepsia creen que los programas de inmunizaciones en los Estados Unidos son benéficos y deben continuarse.
Bajos circunstancias normales, la combinación de la vacuna difteria, tos ferina y tétanos es recomendada como la forma preferible de inmunización. En presencia de una epilepsia incontrolada, sin embargo, hay un riesgo de incrementar los efectos adversos cuando la vacuna de la tos ferina es incluida. Como un resultado de estos posibles efectos secundarios, se ha desarrollado una vacuna que combina difteria/tétanos (DT) y no incluye el componente para la tos ferina. El médico de una persona con epilepsia puede recomendar que el paciente reciba solamente la vacuna DT.
La mayoría de los niños con epilepsia deberían recibir la vacuna contra las enfermedades propias de la infancia. Inmunizar o no a un niño en particular quien tiene epilepsia debe ser determinado por su médico, basado en las condiciones individuales.
Esta información se ofrece como servicio de la Fundación para la Epilepsia. El conocimiento médico cambia rápidamente, por esto usted debe consultar con su médico para obtener información más reciente o detallada. Esta información no constituye evaluación médica. No cambie su medicación basándose en esta información sin obtener evaluación médica acerca de sus circunstancias personales.
Efectos de la epilepsia sobre el aprendizaje y la memoria.
Los niños con epilepsia presentan un mayor número de problemas de aprendizaje que los otros niños. Frecuentes pero breves períodos de ausencia le impiden al niño captar la información necesaria. Otros tipos de epilepsia pueden dejar al niño tan cansado que le impiden completar sus tareas escolares. Los medicamentos para la epilepsia pueden también afectar el aprendizaje. En los niños que presentan otras incapacidades, las dificultades para el aprendizaje se hacen mayores.
Un niño que presenta un bajo rendimiento escolar debe ser sometido a una apropiada evaluación en su escuela. Después de la evaluación el personal de la escuela junto con los padres desarrollan un plan de asistencia especial para que el niño reciba la ayuda necesaria en servicios o educación especial (un IEP – Individualized Education Program / Programa de Educación Individualizado). Los padres también deberán trabajar con el médico del niño para asegurar que se minimicen tanto las crisis convulsivas como los efectos secundarios del medicamento.
La pérdida de la memoria a cualquier edad puede ser causada por una variedad de problemas incluyendo ansiedad, depresión, efectos secundarios de los medicamentos, el proceso de envejecimiento y la enfermedad en sí. Los medicamentos pueden afectar el proceso de pensar, incluyendo la memoria o la concentración. Estos problemas ocurren más cuando el nivel terapéutico de la medicina es demasiado elevado. La persona que tiene ataques generalmente no recuerda el ataque en sí; pero esto no constituye perdida adicional de la memoria.
Los problemas relacionados con el aprendizaje y la memoria pueden ser una fuente de frustración para las personas con epilepsia. El desorden de la epilepsia en si puede afectar la memoria, sobre todo si está ubicado en el lóbulo temporal, una parte específica del cerebro. Si los medicamentos anti-convulsivos contribuyen a problemas de memoria o de aprendizaje, es posible que el médico los cambie a otro régimen.
Una persona con problemas de la memoria los puede controlar con medidas sencillas, incluyendo notas o listas para recordar cosas importantes. Mantener una rutina diaria con poca variación también ayuda para evitar fallas de la memoria. Si van aumentando estos problemas, o sí interfieren con la vida cotidiana, hay que consultar a su médico.